PARTE 1, SESIÓN 7: EL AUXILIAR COMO LA TEMPLANZA

1. SIGNIFICADO DE LA TEMPLANZA


“En nuestro viaje nos acercamos al Infierno, el más profundo y oscuro punto del camino. Y, dado que las cosas ahora van cuesta abajo a toda velocidad, que hay profundos abismos que atravesar, peligros desconocidos a los que enfrentarse [...] el héroe estaría irremediablemente perdido sin la ayuda de una guía que conociera bien el camino” (Banzhaf)


A. La templanza como virtud


Para entender el significado de esta carta, su relación con el auxiliar proppiano y sobre todo, la importancia de ella en nuestro camino interior, tenemos que hacernos primero una pregunta: ¿Qué es la templanza?
Para el catolicismo, la templanza es una de las virtudes cardinales. Observemos el gráfico:


Ahora, según el diccionario, templanza significa moderación. Nos dice que entre dos extremos, la virtud se erige como un punto medio. Pasemos la mirada por los elementos involucrados en la composición de la carta. ¿Qué nos llama la atención? 


  • Empecemos por las dos copas y el líquido que trasvasan. Banzhaf nos pregunta: ¿Están mezclando o trasvasando? La respuesta que nos da es, "están volviendo a unir lo que se ha separado".  
  • Luego tenemos esas flores en la parte inferior derecha. Son lirios. ¿Por qué eligieron RWS los lirios? Muy sencillo. Para los griegos, estas flores estaban relacionadas con el Inframundo, y para los cristianos es la flor de la Pasión de Cristo.  
  • Partiendo de lo anterior, podemos hacer una narración entre el Colgado (o Ahorcado, carta XII), la Muerte (carta XIII) y la Templanza, y tendremos la historia del Viacrucis









Veamos este gráfico:

  

La posición de la aureola del Ahorcado no es una casualidad ni busca un efecto estético. La carta alude a la cruz de Pedro. Nos estábamos guardando esta información porque ésta no se da a notar sino en conjunto. El sol ocultándose tras las torres en el trasfondo de La Muerte, marcan un ascenso desde la carta anterior, ascenso que culmina con la corona sobre la cabeza del ángel en La Templanza. Las tres cartas hablan de un proceso de crucificción, muerte y entierro, que se consumará en resurrección mucho más adelante, en la carta del Juicio.

B. El ángel de La templanza

El arcangel Miguel, por Guido Reni
Ahora centrémonos en la figura del ángel en la carta. La figura nos entrega otro fragmento del conocimiento oculto en el tarot. Es San Miguel. Él es quien acompaña a los seres humanos y los protege contra los demonios. Es la misma imagen de la diosa Durga, o de la diosa Kali hindúes (aquélla, emanación de ésta), con poses parecidas y pisando la cabeza del Demonio. Y cumple la misma función del Anubis, de acompañar el alma de los muertos por el Inframundo mientras la terrible Ammit nos pesa, frente a nuestros abismados ojos, nuestro propio corazón.
Desde el punto de vista de la sicología, si lo analizamos desde la mirada de Jung, la carta tiene una función trascendental: la habilidad del inconsciente de transformarnos cuando nos sentimos atrapad@s, y guiarnos hacia una salida. El ángel de la Templanza es una de las formas de nuestra propia guía interior.

El ángel también podría verse como la Ariadna que acompaña a Teseo hasta las puertas del laberinto donde el héroe comenzará su peligrosa misión, y se asegura de darle la herramienta que le permitirá a éste encontrar el camino de regreso. Es entonces la etapa femenina del viaje, pues este ángel no puede intervenir en el destino del héroe de forma activa, apenas puede hacerle sentir su presencia y darle algún don que le sirva de ayuda.

En la sicología junguiana, existen los conceptos de Animus y Anima, que son como Teseo y Ariadna, o como Odiseo y Circe: Ariadna apela al yo femenino en Teseo, así como Circe con Odiseo.  Más aún, estas mujeres son la proyección de lo femenino en los mencionados héroes. A los yoes de éstos, viriles, activos como llamaradas indómitas, ellas les exigen una actitud precavida, prudente e intuitiva; a la fuerza exigen suavidad, pues ambas saben que sólo así sus amantes lograrán tener éxito contra el respectivo villano. En nosotros, ese opuesto es nuestra propia voz interior, que es a la vez la Vox Dei, la voz divina, nuestro super-yo.

Regresando entonces a La Templanza como punto medio, es precisamente lo que nos dice el tarot al poner esa carta en el medio entre La Muerte (XIII) y El Diablo (XV). El primero es el final de todo, el segundo es la vida en exceso, La Templanza (XIV) es encontrar el equilibrio entre los dos. Contrario al Sumo Sacerdote, que es el opuesto de El Diablo en el círculo de Banzhaf, y es el mentor exterior, este arcano nos muestra nuestra capacidad de autocontrol, de desarrollar nuestro mentor interior.


EJERCICIO


Piensa en un auxiliar real que hayas tenido o tengas hoy en tu vida. Si esa persona fuera un animal, ¿qué animal sería?
Y si hubiera sido un ser fantástico, ¿qué características físicas tendría?
¿Cómo hubieras imaginado tu encuentro con esa persona en un escenario imaginado?