PARTE 1, SESIÓN 4: EL LOCO, EL HÉROE

Para comenzar el análisis, elegimos los 4 personajes más importantes de Propp, más el mentor, mencionado por Banzhaf en su libro "El Tarot y el viaje del héroe", y los asociamos a las cartas que, según él, estarían directamente relacionadas:
  1. El héroe - El loco
  2. El auxiliar - La fuerza , La rueda y La templanza
  3. El mentor - El hierofante y El ermitaño
  4. El villano - El Diablo
  5. La princesa o el objeto buscado - La Estrella 
A continuación, iremos haciendo el análisis de estos arcanos según Banzhaf, aunque también lo iremos complementando con otras fuentes.

Parte 1: El héroe


La carta de El loco, por ser la carta 0 del tarot, es la carta que recorre todos los otros arcanos según dice Banzhaf, como etapas y encuentros con otros personajes a lo largo de su viaje. El loco se modifica según se va encontrando con cada carta. Nosotros sólo vamos a hablar de algunas que nos parecen importantes, y otras serán mencionadas cuando hablemos de los otros 4 personajes listados atrás. Nos vamos a centrar en las siguientes:

  1. El Loco en El Loco
  2. El Loco en Los Enamorados
  3. El Loco en El Carro
  4. El Loco El Ermitaño 
  5. El Loco en El Ahorcado

1. El Loco en El Loco

Esta relación nos habla del comienzo del viaje, o incluso antes de él. El héroe, el Loco, se encuentra imbuido en su más pura naturaleza, exhibiendo todas sus posibilidades de ser y todos sus posibles devenires. Es en sí el Cero. 

Si observamos las características de la carta, nos damos cuenta de que, como nos dice el autor alemán: 

  • El cielo es amarillo porque es una carta del Amanecer.
  • El fardo significa la errancia, el conocimiento aún no usado.
  • El Sol se encuentra al este, recalcando que es apenas el inicio del viaje.
  • La flor que sostiene el joven significa la vida nueva que lleva.
  • El estar al borde del acantilado y sin mirar, indica que para iniciar su viaje, es preciso que se lance al vacío con los ojos cerrados.
  • El perro que acompaña al héroe va feliz, expectante. Significa el poder del instinto que debe tener el joven para poder elegir correctamente el camino. Y por correctamente nos referimos al que tenga más peripecias.
  • Los montes nevados que se ven al fondo del paisaje simbolizan la meta del viaje.
En los cuentos folklóricos, el héroe algunas veces es el tercer hermano. Por lo general, aunque los dos hermanos mayores parecen más preparados que él para el viaje, nunca logran cumplir con las tareas impuestas, y el héroe, siendo siempre el más débil, el tonto, el pequeño, es quien resulta resolviendo la carencia del comienzo. Esto nos lleva al sicoanálisis y la sicología, donde el ser humano necesita pasar por los 3 estadios de la vida, la infancia, la adolescencia y la adultez, para encontrar una madurez que lo haga digno de realizarse y de ser útil a la sociedad. Los tres hermanos son esos tres estadios de la vida. Y los cuentos nos muestran que no es la fuerza bruta ni el conocimiento lo que nos ayuda a cumplir las peripecias que nos presenta nuestro propio viaje, es la autenticidad y la empatía hacia el otro lo que hace que éste nos abra su corazón y nos regale los dones que nos ayudarán a derrotar al villano, a nuestro propio villano interior.

2. El loco en Los Enamorados

  • El arquetipo de la carta de Los Enamorados es la Encrucijada. Cuando el héroe (el Loco) llega a esta posición de su viaje, debe tomar una importante decisión. La decisión de dejar la casa de sus padres y remontar vuelo hacia lo desconocido. En el tarot de Rider-Waite y Smith, Los Enamorados nos muestra a Adán y Eva en el momento previo a la tentación de la Serpiente. Pero en el tarot de Marsella, el centro es ocupado por el héroe. La mujer de la izquierda es la madre, el pasado, la de la derecha es el amor, el futuro. Y aunque el pasado trate de jalarlo hacia sí, los brazos del joven apuntan hacia el futuro.
  • La hora de la carta es el mediodía. El sol está en el centro del cielo, y ahí mismo está Cupido, lo que marca lo crucial que resulta esta decisión. Ha llegado el héroe a la cima de su viaje. Ha terminado de aprender lo que necesita de sus padres y sus profesores. Ahora inicia el descenso que lo llevará a la boca del lobo, al hoyo del conejo de Alicia, a las puertas del Hades.
  • En la versión de Rider-Waite y Smith, el ángel que se muestra es San Rafael, el ángel de los amantes, a la izquierda está el Árbol de la Sabiduría con la serpiente y a la derecha, el Árbol de la Vida. La Montaña al fondo marca las experiencias más destacadas del viaje.
Vale la pena hacer aquí un paréntesis para contar algo que un rabino cabalista me contó una vez: Serpiente se dice Nahash en hebreo. Y según la numerología cabalística, Nahash y Mesías (Mashiach),  tienen el mismo número que es 358. Significa “el Mesías debe aplastar la cabeza de la Serpiente”.
Por otro lado, La Torá es llamada también “el Árbol de las vidas”, y equivale en la carta al Árbol de sabiduría. Según los cabalistas, antes de llegar al Nahash, había que conocer el “Árbol de las vidas”. Esa fue la transgresión de Adán y Eva, saltarse la Torá para llegar al Nahash. Según esto, no fue una tentación demoniaca lo que condujo a la expulsión, fue el incumplimiento de un proceso de conocimiento y sabiduría
En tercer lugar y regresando (como la serpiente mordiéndose la cola) al Mesías, para los judíos, éste no es una persona cuya venida traiga el bien común y la paz; es un tiempo. El tiempo en que la humanidad alcance el estado de máxima evolución espiritual. Que Mashiach y Nahash tengan el mismo número significa que la humanidad, luego de leer el Árbol de las vidas, la Torá como un proceso de conocimiento del espíritu, estará lista para encontrarse con la Gran Serpiente, más acorde con la Kundalini, la Iluminación, la Piedra Filosofal, el máximo estado espiritual. El viaje del héroe, visto como camino interior de autodescubrimiento, debe conducir a ese encuentro con la Serpiente. Ser expulsados del Paraíso es iniciar un viaje como el de Percival luego de que no logra contestar La Pregunta que le hace el Rey Pescador o Rey Tullido. Es entender qué nos falta para saber la Respuesta.

3. Loco en el Carro


  • Aquí, después de La Decisión, el héroe toma su Carro y parte. Pero no se trata sólo de un carro.
  • La hora mística es aún el Mediodía. El Reino que ha visto nacer al Loco va quedando atrás.
  • El héroe va llevando un bastón en la mano derecha, que son las metas. El tosco madero del fardo del peregrino se ha transformado levemente en el bastón del príncipe. Pero aún le falta mucho para ser el cetro del rey. 
  • En el cinturón se dibujan los doce signos del zodiaco. El príncipe debe recorrer cada una de las casas, como un planeta girando de cara hacia cada constelación del año. Pues sólo el tiempo es capaz de dar movimiento al carro, y sólo el tiempo lo muestra y lo cura todo.
  • El Hombre, te preguntarás quién es. Es el dios de la Primavera, Atis hijo de Cibeles, y por eso le da sombra al viaje esa cortina tatuada de estrellas.
  • En sus hombros van asentadas dos charreteras que son dos máscaras de luna. Son Urim (la luz) y Thummin (la ley), mencionadas en el Éxodo 28:30, como instrumentos oraculares hebreos de ritos a la Diosa lunar.
  • El héroe lleva una corona sobre su cabeza: una estrella octogonal (el número 8 se refiere a las cosas elevadas) y un cuadrado en el pecho (el número 4 es el número de la tierra). Esta pareja de figuras nos habla del linaje del hombre que se presenta ante nosotros: él es El que desciende de los Cielos.
  • El carro es tirado por dos animales. Dos esfinges: Una de color blanco, otra de color negro, y ambos colores se repiten en las tocas faraónicas. Esto tampoco es incidental, pues el blanco y el negro son los colores del Tao. Es la dualidad de la realidad percibida por el consciente (Banzhaf, 72): “Nuestra conciencia es incapaz de percibir nada si no cuenta con la referencia del polo opuesto”. “Vivimos en la tensión entre opuestos”.

Lo anterior nos lleva a otro arquetipo: el mito  platónico del alma. Platón habla del alma humana como un carro conducido por un cochero que es la lógica, la razón, y tirado por dos caballos. Uno blanco, que es la osadía, la terquedad, y un caballo negro, que es el deseo, la ambición. La función del cochero, desde la lógica, es convertir el deseo en voluntad. Sin embargo, tal como Adán y Eva se saltan el proceso del conocimiento y la sabiduría y son desterrados del Paraíso, el alma, que va conduciendo el carro por la cúpula celeste, si no controla bien a sus caballos, entablarán una pelea que hará caer el carro y es ahí cuando el alma encarna en un cuerpo humano.
Veámoslo en esta tabla:


La idea del Cochero es que, si su descontrol lo ha llevado a decaer, a caer en el mundo humano, la vida será una oportunidad para aprender a sacar el lado virtuoso, tanto de sí mismo como de sus dos animales.

4. El Loco en el Ermitaño: Nuestro verdadero nombre

  • Aquí ya estamos alcanzando en nuestro viaje la hora del Anochecer
  • Las Montañas, antes anheladas por el Loco, han sido conquistadas por el héroe, quien se ha convertido en el Hombre Sabio.
  • En su mano derecha ya no lleva un fardo ni un bastón, lleva una Lámpara cuyo interior contiene la luz de una estrella de 6 puntas. La unión de la trinidad de estados de la materia y la Trinidad divina. La Estrella de David.
  • El Fardo del Loco se ha convertido en el Bastón de apoyo del monje errante. El héroe en este punto ya recorrió el camino muchas veces, ya no necesita sus pertenencias terrenales, todo lo que necesita lo guarda en sí mismo. 
  • Esta carta simboliza entonces el conocimiento como poder interior y hallado en el silencio. Cuando llega a este momento, el héroe se vuelve mentor de otros héroes. Pero si el héroe no a atravesado el hoyo del conejo de Alicia, no se volverá todavia un Ermitaño.



      5. El Loco en El Ahorcado

      Para empezar este análisis, quisiera citar un poema muy antiguo que es el origen de la carta El Ahorcado:


      POEMA DE LAS RUNAS


      Sé que pendí del árbol 
      azotado por el viento, 9 noches enteras
      herido de lanza, entregado a Odín --a mí mismo--
      colgado del árbol de raíces interminables.

      No me dieron pan ni bebida, miré hacia lo hondo.
      Encontré las runas, las tomé gritando
      y caí a tierra.

      9 conjuros aprendí del hijo de Bölthur, padre de Bestla, 
      y bebí hidromiel derramado en Ódrerir.

      Empecé a germinar, a ser sabio, a crecer. Me sentí bien.
      Una palabra dio otra, la palabra me llevaba. 
      Un acto dio otro, el acto me llevaba.

      Descubre las runas y aprende los signos,
      las runas de fuerza suprema,
      las runas de poder supremo...

      • La hora mística de El Ahorcado es el Anochecer.
      • En el tarot de Marsella, la posición de los brazos y las piernas forman un 8. El hombre cuelga del pie izquierdo, como un error que debe ser corregido con sacrificio.
      • En la versión de Rider-Waite-Smith, la piernas, en cambio, forman una cruz (figura que, como recordamos, se relaciona con el mundo físico, mientras que los brazos forman un triángulo, que es la figura de la Trinidad divina. Si el 4 está arriba y el 3, abajo, el mundo estará al revés y no sólo el personaje. Además, a diferencia de la figura del tarot marsellés, en el de RWS, el personaje cuelga del pie derecho, que se interpreta como un sacrificio hecho a consciencia.

      • La carta que se opone a El Ahorcado es El Mundo. Lo vemos en sus respectivos números: el número 12 al revés es 21. Nos recuerda la historia de Edipo, cuyo nombre es “el de los pies hinchados”. El niño tenía que ser muerto al nacer, pero aquél a quien encomiendan la tarea, siente compasión por la criatura y se la lleva para su casa. Esta parte del mito nos lleva, por su parte, a la versión sobre la muerte de Helena, mencionada en Apolodoro y en Heródoto entre otros, y que además se basa en un rito iniciático femenino muy antiguo, posiblemente más antiguo que la Grecia minoica: el rito del ahorcamiento. Existía en la era micénica una versión de Artemis que era Artemis Apachonmene, la Artemis Ahorcada, y en un altar a ella en la ciudad de Cafias, entre la Argólide y Lacedemonia, ocurría el mencionado ritual donde sólo las niñas que sobrevivían podían acceder a la vida adulta. Así nos lo cuenta el libro "El mito de Helena" de Maurizio Bettini y Carlo Brillante.  Banzhaf apunta a esta inversión numérica de las dos cartas como cartas hermanas, y si nos fijamos, se puede ver una similitud entre las dos, en la postura de las piernas, pero hay algo que las diferencia: el Ahorcado puesto al revés tendrá el triángulo con la punta hacia abajo, mientras que el mundo lo tiene de la forma correcta. Por lo tanto, el colgado, por más que se ponga hacia un lado o hacia otro, siempre representará el mundo al revés.

      • Ahora, pasando al soporte del que cuelga el Ahorcado, vemos que entre la versión marsellesa y la de RWS hay una aparente diferencia: el soporte marsellés tiene la forma de la letra "pi" griega, mientras que el más moderno tiene una "T". Sin embargo, Banzhaf hace el alcance de que ambas letras son la misma letra hebrea "Thau", pues en tiempos bíblicos, dicha letra se escribía como la "Tau" griega. Además, estaba relacionada con la realeza. Era “la marca del elegido”. La tatuaban en la frente a los miembros de la “casta real”.




      • Por otro lado, si tomamos el Ahorcado de RWS como una carta del anochecer, y la ponemos debajo de El Mundo de este mismo tarot, obtenemos la cruz ansada o el Ank egipcio, donde el Mundo sería la parte femenina, por su forma circular, y el Ahorcado sería la parte masculina, lo que daría, de nuevo, como el Tao, la armonía dinámica de los opuestos.





      Entonces, para englobar lo dicho anteriormente, y como dice el autor del libro "El tarot y el viaje del héroe", el Ahorcado, aunque muestra la desesperanza ante la Muerte, también llama al consultante a la necesidad de enfrentarla, lo que es, claramente, la principal condición de la iniciación. Es por eso que el Colgado aparece como comienzo de los cuentos de hadas y de muchos otros textos narrativos. Hablábamos de "Alicia en el País de las Maravillas" pero podemos incluso apelar a los clásicos, como el caso de "La Divina Comedia", como muy bien la cita Banzhaf, y nos hace recordar el inicio del libro: “En medio del camino de la vida, me desvié del camino recto, y desperté solo en el bosque oscuro”.

      En la vida real, El Ahorcado “abarca todas las crisis en las que podamos encontrarnos empantanados” (Banzhaf, p. 130). Nos fuerza a fortalecer raíces (abajo y adentro) mientras La Emperatriz crece hacia arriba y afuera.

      EJERCICIO CREATIVO


      Pensemos en nuestras propias crisis como parte de nuestro camino personal espiritual. Centrémonos en una de ellas. Como héroes de nuestra vida, ¿cuál ha sido el momento de la Decisión, el Carro, el Ermitaño, el Colgado? Y en segundo lugar, si pudiéramos escribir una carta hoy para quien éramos entonces, ¿qué nos diríamos para ayudarnos? ¿Qué le podríamos decir a alguien que esté pasando por una crisis en este momento basados en este análisis de las cartas que hemos visto en esta sesión?