MI ANIMAL TOTÉMICO Por: Luna Méndez


Durante el ejercicio me encontré en el cañón del río Magdalena en San Agustín Huila, veía las prominentes montañas a lado y lado del río, yo estaba en una de esas montañas donde la brisa es continua, fresca y arrulladora, estaba allí, de pie al lado de un chamizo, simplemente existiendo, permitiendo que mis pensamientos se mezclaran en una enmarañada sinfonía con el sonido del río mientras el agua continuaba su camino presurosa.
Luego de observar el majestuoso paisaje cerré los ojos por un momento, quise recordar la razón por la que me encontraba allí, en el monte, en el río Magdalena, en ese cañón, el sonido y el viento eran todo lo que quería, ese silencio y la voz del río era lo único que necesitaba, abrí los ojos y una mirada hizo girar mi cabeza, en el chamizo estaba un búho con una rama de verde cedro nogal en su pico, sólo se estiró un poco para que yo tomara la rama, continúo penetrando su mirada en la mía y cuando volví al mundo real Gabriela estaba hablando.

PARA QUÉ USO EL CABALLO

El caballo que me regaló Luz Clara lo estoy usando para cabalgar hacia las metas propuestas, él me está ayudando con toda la fuerza de su carácter a traspasar lo que antes consideraba imposible, el caballo además me acompaña y tranquiliza porque luego de ser laboriosos juntos nos tomamos ciertos descansos para liberarnos de cargas y uno junto al otro deja descansar el cuerpo y alma, su respiración y su olor me relajan y permiten descanso a mis enmarañados pensamientos.