LA GOTA DE VIDA Por: Luna Méndez

Había una vez, en un reino muy lejano una viuda muy pobre cuya  felicidad era su única hijo, Juan. Él, todos los días iba al bosque a recoger leña y frutos silvestres para que su madre pudiera realizar pasteles que venderían más tarde en el mercado del pueblo.
Un día cuando se encontraba en el bosque, observó a una mariposa azul, le pareció tan fascinante que la siguió. Adentrándose un poco más, llegó al tronco de un gran cedro, donde se encontraba recostado un viejo barbudo que sostenía un cuenco en el que se posó la linda mariposa azul.
¡Buenos días anciano!
Buenos días joven. ¿Puedes tomar mi cuenco y llenarlo con agua de la cascada que te mostrará mi amiga la mariposa?
El muchacho volvió a seguir a la mariposa, encontró una lindísima cascada, llenó el cuenco y se lo entregó al anciano, quien quedó muy agradecido.
Al regreso de su paseo, la madre le informó que, en el reino, se había divulgado la noticia que la princesa estaba muy enferma; por ello, el Rey había prometido la mano de su hija y su reino a quien lograra curarla. Al escuchar esto, Juan le pidió a la madre que le horneara el mejor pastel que hubiera preparado, para ofrecérselo a la princesa y, poder así, intentar salvarla.
Juan emprende su viaje. Atraviesa el bosque; al encontrarse nuevamente con el anciano, le vuelve a llenar el cuenco, le ofrece una porción del pastel y le cuenta  el propósito de su viaje. El anciano en agradecimiento, le regala un alabastrón que llena con un poco de agua de la cascada; le dice que salvará a la princesa poniendo una sola gota en sus labios y, para protegerlo de cualquier desgracia, la mariposa lo acompañará en su viaje. Juan agradeció los regalos, se  colgó del cuello el alabastrón y siguió su camino hacia el castillo con la mariposa azul.
En el camino, se encontró con Carlota, una mujer mayor y ambiciosa y con su hijo Pablo, un muchacho malhumorado y altivo. La madre le pregunta a Juan hacia donde se dirige y cuál es el fin de dicho viaje. La mariposa intuye las intenciones de Carlota y le susurra al oído a Juan:
Diles que el pastel lo ha horneado tu madre con poderes curativos para salvar a la princesa de la enfermedad que le aqueja.
Gracias mariposa azul así lo haré.
Carlota y Pablo se ofrecen a acompañarlo. Como el recorrido era largo, pasan una noche en el bosque; mientras Juan está profundamente dormido, Carlota toma el pastel y desaparece con su hijo Pablo, para que sea él quien salve a la princesa y pueda casarse con ella y, le hace prometer a su hijo que le diga al Rey que el pastel lo ha horneado ella.
Al despertarse Juan, se da cuenta que le han robado el pastel, pero que todavía conserva el agua mágica que le dio el anciano, agradece a la mariposa su advertencia y sigue su camino.
Carlota y su hijo Pablo llegan al castillo y piden audiencia ante el Rey, manifestando:
Tengo la cura para la princesa, un pastel con poderes curativos que ha horneado mi madre, aquí presente.  
Como muchos caballeros del reino habían intentado salvar a la princesa sin éxito y, cada vez se empeoraba su salud con los diferentes brebajes que le daban a probar, el Rey había decidido que fueran ellos mismos los que lo probaran primero.
En el momento que Carlota y Pablo se llevan una tajada a la boca, empiezan a retorcerse del dolor. No sabían que la mariposa azul le había esparcido unos polvos al pastel que producían efectos diversos de acuerdo al alma de la persona que los probara.
En medio del alborto llega Juan y le exigen una explicación; mientras que, el Rey, sale personalmente para enterarse de lo que está ocurriendo. Juan afirma que tiene el remedio que curará a la princesa y que el pastel lo ha horneado su madre; Carlota y Pablo, en cambio, se defienden alegando que ha sido Juan quien les ha dado el pastel para lastimar a la princesa.
El Rey le hace probar a una tajada de pastel y comienza a irradiar alegría y bondad. Por lo que lo deja entrar, no sin antes llamar a la guardia para que detengan a Carlota y a Pablo.
Juan al ver a la princesa queda completamente enamorado, le pone suavemente la gota del alabastrón en los labios. Y, en ese instante, ante todos los presentes, se ilumina con su belleza, inocencia y dulzura revelando que se ha curado.
El Rey, feliz, envía a los guardias para que destierren a Carlota y a Pablo. Organiza la boda de su hija con Juan y envía llamar a la viuda, quien sigue horneando sus deliciosos pasteles alegrando a todos. La mariposa azul sigue acompañando a Juan dándole siempre buenos consejos.




PERSONAJES
- Héroe: El juicio XX – Juan
- Villano: La fuerza XI - Carlota
- Auxiliares: La viuda – As de Bastos y El carro VII – la mariposa azul
- Mandatario: La justicia VIII - Rey
- Princesa: La estrella XVII – Hija del Rey
- Donante: Mago I – el anciano del bosque
- Falso héroe y/o Villano: Ermitaño IX – Pablo

FUNCIONES
Carencia: Una viuda muy pobre que tiene un solo hijo, Juan. Como no tienen más que ofrecerle a la princesa le pide a la madre que le hornee un pastel.
Partida: Juan decide emprender el viaje hacia el castillo para tratar de salvar a la princesa con el pastel que le horneó su madre.
Recepción de los objetos mágicos: El anciano le entrega un alabastrón con agua de la cascada que es mágica porque, con una sola gota en los labios de la princesa, se curará y le dice que la mariposa azul lo acompañará para protegerlo.
Transgresión: Juan les dice a Carlota que el pastel tiene poderes curativos, por consejo de la mariposa azul.
Prohibición: Carlota le prohíbe a su hijo decir que el pastel se lo han robado a Juan.
Lucha: Carlota y Pablo  pelean  con Juan por haberlos engañado.
El villano es expuesto: Carlota y Pablo al comer la tajada de pastel se retuercen de dolor y confiesan que es Juan el que ha tratado de matar a la princesa. Al probar Juan el pastel irradia alegría y bondad.
Victoria: Juan le pone la gota del agua mágica en los labios de la princesa y esta se cura inmediatamente.
Transfiguración: La princesa recupera la salud e irradia en todos los presentes su belleza, , inocencia y dulzura.
Castigo: Carlota y Pablo son desterrados del reino.
Boda: Juan se casa con la princesa y lleva a su madre a vivir con ellos, la cual sigue horneando unos ricos pasteles. La mariposa azul acompaña a Juan dándole siempre buenos consejos.